Un cigarro, por favor.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Entre terrazas, trova, copas y amores.



Esa noche desperté con el corazón tan inquieto que estuve a punto de amarrarlo, soñé que me mataban y no precisamente de amor. Corrí lo más que pude, me escondí, pedí ayuda pero nada servía, quizá el momento de mi muerte era ese y por más que tratara de escapar de él, ni en sueños lo lograría (literalmente).
Volví a acomodar mi cabeza en la almohada y mis latidos regresaron a la normalidad, te pensé unos instantes como queriéndote soñar  y sonó el despertador.

—Estoy viva —exclamé con alivio.

No hubiera querido morir así, sin antes darte los besos que prometí pagar hasta con intereses por todo el tiempo que, a conciencia, dejamos de vernos.

Extrañaba tu cuerpo como de costumbre y veía mi celular para buscar rastros de ti, con suerte te encontraría.

Decidí olvidarme de la muerte y de ti por un instante, cosa que no pasó. ¿No te parece extraño estar conmigo sin que lo sospeches? Deberías salir de mi cabeza algunas veces, no es bueno que pases tanto tiempo dentro dando vueltas.

Viendo al sol ocultarse me di cuenta que me encontraba en el escenario ideal, porque, por si no sabías, me gustan las terrazas, la trova, las copas y tú. Hasta ese punto solo me hacía falta una sola cosa para sentirme totalmente feliz.

Las canciones tristes no me hicieron llorar, no había motivos para hacerlo, a fin de cuentas ya vendría el viernes y tú con él.

Seguí con el plan de divertirme y hablar de todo, mencionándote cada vez que se podía, esperando el siguiente mensaje de texto para leerlo sin poder arrancarme la sonrisa que mis amigos ya habían notado desde el inicio.

Después recibí una llamada, unas flores y un abrazo tuyo aún sin ser viernes.

Escena completa.

viernes, 7 de enero de 2011

Érase una vez…así comienzan los cuentos, todos, los de dragones y princesas; los de bosques llenos de animales parlanchines y árboles tenebrosos que se mueven por cuenta propia; los de mujeres con varitas mágicas que hacen que los muebles bailen y canten al ritmo de una música de extraño proceder; los de brujas malvadas; los de príncipes afeminados; los de finales felices, sí!!! Siempre finales felices.

¿Quién escribirá nuestra historia? Quisiera poder ser yo, porque sé como debe terminar, lo he imaginado, lo he escrito y borrado mil veces en mi cabeza para que sea perfecto…feliz, como todos los cuentos, todos siempre con finales felices.

lunes, 25 de octubre de 2010

Sin razones

No encuentro razones para llorar esta noche,

ni mañana o la próxima semana.

No tengo un solo motivo para dejar vacía una caja de pañuelos

o querer cortarme las venas con uno de ellos.


Tampoco pretendo disfrazar de tristeza mis palabras.

Aunque he notado que la gente gusta del dolor.

Prefieren ver letras sangrando, versos suicidas

e historias que les hagan recordar cuan infelices fueron alguna vez.


Pero no, hoy no busco frases para lamentarme.

Hoy mi alma no solloza en cada línea

esperando encontrar un alivio casi siempre irreal

que al menos aparente sanar las heridas.


Ésta vez deseo burlarme del dolor

con la misma ironía que él lo hizo en muchas ocasiones.

Ya no escribo en su honor,

perdió el papel principal en la historia de mi vida.


Ahora cambio mi falsa sonrisa por una que no puedo ocultar

porque por más que busque y piense

y vuelva al pasado…

no encuentro razones para llorar esta noche.

domingo, 30 de mayo de 2010

Y dónde guardo todo esto?
Cuál sería el lugar perfecto para encerrar tu voz,
para esconder tus labios, tu piel...
Yo quiero estar ahí también!

miércoles, 10 de marzo de 2010

Esta vez

Nuevamente te vi en mis sueños, bastó un descanso por la tarde para hacer realidad el beso que se escapó aquella tarde y el abrazo que entre muros y personas duró lo que dura un suspiro al aire.

Las hermosas amenazas de acercarte tomaron un vuelo urgente llevando consigo las ilusiones acumuladas desde el día que programamos la escena, sería mejor que hubieran perdido el avión, para yo perderme contigo....y tu conmigo.

Mi nerviosismo, como de costumbre, protagonizó el encuentro, entorpciendo palabras, evadiendo miradas y provocando movimientos absurdos que hasta te hicieron reir.

No quería despertar!!! al fin estabas conmigo, en estos brazos tercos que no dejan de extrañarte y se empeñan en rechazar a otros que no embonen como tu haces, de una manera perfecta, como la útima pieza de un rompecabezas que se encuentra perdida en algún lugar esperando ser encontrada para culminar la obra.

martes, 26 de enero de 2010

Urgente

Regresaron...y esta vez no habrá tregua, eso es lo que comentan las voces que se encuentran en el interior de esa mujer.
Sus ilusiones caen de las escaleras, mismas que presenciaban las despedidas más dulces que ella recuerda.
Ahora se encuentra tirada en un sillón que sólo está en sus recuerdos, abrazada de una almohada, intentando sujetar sus ya escasas esperanzas con las fuerzas que aún le quedan.
Ya no tira su cigarro antes de pasar la puerta que imagina noche a noche cuando sueña.
Los recuerdos regresaron......o quizá nunca se fueron.
Es urgente que lo sepa.

lunes, 11 de enero de 2010

Encuentro


Me encuentro de nueva cuenta aquí pensando, pensándote.
Ahora no me encuentro, ni tú lo haces, ni lo intentas, ni lo quiero.
Sigues preso en un cuento de hadas, yo te miro, no te mueves.
¿De qué tengo que darme cuenta? Si no quiero
¿Por qué no puedes ocultarlo? Si tú quieres
Reconozco esa mirada, cómo no, si viví en ella algún tiempo
Una fragmento de mi vida que no fue más que una utopía.

Otro día se esfumó, y mañana ya habrá una hermosa luna menos
Al fin mis ojos se abren, no es cierto, repites. No hables, no llores, te digo.
Me digo………..no llores.
Recojo mis sueños, mi futuro incierto.
Avientas tus dudas, tu indeciso pensamiento.
Me despido, no te mueves, no hablas, no llores…….me digo.